La ambliopía, u “ojo vago”, es la causa más común de pérdida de visión en los niños. Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), afecta a casi el 3 % de la población de Estados Unidos.
Si se detecta a tiempo, la ambliopía se puede tratar y mejorar la visión. Pero sin tratamiento, puede provocar problemas de visión de por vida.
¿Qué es la ambliopía?
La ambliopía afecta a un solo ojo y puede interferir con la percepción de profundidad. Se desarrolla cuando el cerebro y el ojo no trabajan juntos correctamente. El cerebro tiene dificultades para reconocer lo que ve el ojo más débil porque desde una edad temprana las vías visuales entre el cerebro y el ojo no se desarrollaron bien. Como resultado, el cerebro depende más del ojo más fuerte. Con el tiempo, el cerebro comienza a ignorar las señales del ojo más débil (“más vago”), lo que hace que la visión empeore.
Esta afección ocular suele comenzar al nacer o en la primera infancia y se trata mejor antes de los 8 años. Sin tratamiento, puede provocar la pérdida de la visión de un ojo. Sin embargo, el tratamiento temprano (antes de los 8 años) suele prevenir problemas de visión a largo plazo.
¿Qué causa la ambliopía?
Diversas afecciones oculares pueden causar ambliopía, entre ellas:
- Estrabismo (ojos bizcos): por lo general, los ojos se mueven juntos como un par, pero cuando no es así, el ojo que se desvía puede desarrollar ambliopía. En otras palabras, un ojo puede mirar hacia adelante mientras que el otro se desvía hacia adentro, hacia afuera, hacia arriba o hacia abajo. El cerebro ignora el ojo que no está alineado y eso causa ambliopía.
- Errores de refracción: la ambliopía puede ocurrir si un ojo tiene un error de refracción o si los ojos son muy diferentes. Por ejemplo, si un ojo tiene visión borrosa y el otro ve con claridad, el cerebro puede depender más del ojo bueno, lo que provoca ambliopía en el ojo más débil. Los errores de refracción comunes incluyen:
- Miopía (cuando no se puede ver a lo lejos)
- Hipermetropía (cuando no se puede ver de cerca)
- Astigmatismo (cuando la parte frontal del ojo, la córnea, está muy curvada)
- Cataratas : algunos niños nacen con cataratas en un ojo. Una catarata es una mancha nublada en el ojo que bloquea la visión. Si la catarata está en un ojo, puede causar ambliopía.
- Párpado caído: un párpado caído, o ptosis, puede bloquear parte del ojo y causar ambliopía.
¿Mi hijo corre riesgo de sufrir ambliopía?
Además de los problemas oculares, hay algunos factores que también pueden aumentar el riesgo de que un niño desarrolle ambliopía:
- Antecedentes familiares: los niños pueden correr mayor riesgo si uno de sus padres o un hermano tiene ambliopía u otros problemas de visión.
- Nacimiento prematuro : los bebés que nacen antes de tiempo (antes de las 37 semanas) tienen más probabilidades de desarrollar esta afección ocular, especialmente si tienen otros problemas de visión en el hospital.
- Bajo peso al nacer: Los bebés que nacen con un peso menor de 5 libras y 8 onzas tienen un mayor riesgo de desarrollar ambliopía.
- Otras condiciones de salud: Ciertas condiciones, como la parálisis cerebral o el síndrome de Down , pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta afección ocular.
¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene ambliopía?
La ambliopía puede ser difícil de detectar. Es posible que su hijo no note que un ojo es más débil que el otro y que no haya signos evidentes de un problema de visión .
Si nota síntomas, es posible que note cambios en la forma en que miran los objetos o utilizan el espacio que los rodea. Estos son algunos signos a los que debe prestar atención:
- Los ojos de su hijo están bizcos o no se mueven con el otro.
- Entrecierran o cierran un ojo para ver mejor.
- Su hijo inclina mucho la cabeza hacia un lado.
- Tienen problemas para ver las cosas con claridad o se quejan de visión borrosa.
- Chocan o chocan contra objetos (especialmente en un lado de su cuerpo).
- Su hijo tiene problemas para juzgar la distancia (percepción de profundidad).
Si nota estos síntomas, programe un examen ocular con el pediatra de su hijo o un especialista en cuidado ocular.
¿Cómo se diagnostica la ambliopía?
La ambliopía se detecta con mayor frecuencia durante un examen de la vista de rutina que generalmente se realiza como parte de un control pediátrico o exámenes de salud en la escuela . Luego, su hijo será derivado a un optometrista u oftalmólogo (especialista en el cuidado de los ojos) para que le realice el diagnóstico.
El primer examen de la vista de su hijo debe realizarse alrededor de los 12 meses. Todos los niños de 3 a 5 años deben hacerse un examen de la vista al menos una vez antes de comenzar la escuela.
El médico, pediatra o especialista en atención oftalmológica de su hijo comprobará la visión de cada ojo. También puede buscar otros problemas, como estrabismo o errores de refracción.
Si se detecta ambliopía, el especialista en atención oftalmológica le explicará el mejor plan de tratamiento para su hijo.
Opciones de tratamiento
El objetivo del tratamiento es fortalecer el ojo más débil. Existen varias formas de lograrlo:
- Anteojos: el uso de lentes correctores puede ayudar con la miopía o la hipermetropía. En algunos casos, los anteojos por sí solos pueden corregir la ambliopía.
- Parche ocular: Es posible que su hijo deba usar un parche o una cubierta sobre el ojo más fuerte. El uso de un parche ocular obliga al cerebro a utilizar el ojo más débil. Con el tiempo, esto puede mejorar la visión en el ojo más débil. Es común usar el parche de 2 a 4 horas al día.
- Gotas oftálmicas medicinales: unas gotas especiales (generalmente atropina) pueden nublar temporalmente la visión en el ojo más fuerte, obligando al cerebro a depender del ojo más débil. Las gotas oftálmicas son seguras y no afectarán la visión de su hijo en el ojo más fuerte.
- Terapia de la visión: ejercicios y actividades especiales pueden ayudar a mejorar la coordinación ocular y fortalecer el ojo más débil. Los ejercicios se centran en la acomodación, la fijación, los movimientos sacádicos, el seguimiento ocular y la coordinación mano-ojo. La terapia de la visión se puede realizar en casa o con un optometrista conductual o del desarrollo.
La duración del tratamiento depende de la edad de su hijo y de la gravedad de la ambliopía. Algunos niños pueden necesitar tratamiento durante unos meses, mientras que otros pueden necesitarlo durante unos años.
¿Mi hijo necesitará cirugía?
Si bien no es común, en algunos casos, su médico puede recomendar una cirugía para corregir ciertos problemas oculares, como estrabismo, párpados caídos o para eliminar una catarata. La cirugía por sí sola no cura la ambliopía, pero puede ayudar a que los ojos funcionen mejor juntos cuando se combina con otros tratamientos.
¿Es posible tratar la ambliopía en adultos?
La afección ocular es más fácil de tratar en niños pequeños porque sus cerebros aún están en desarrollo. Sin embargo, en algunos casos, el tratamiento puede ayudar a niños mayores y adultos.
Las mejoras pueden tardar más tiempo y ser menos efectivas en adolescentes y adultos que en niños. El éxito dependerá de la gravedad de la ambliopía, de la precocidad con la que se inicie el tratamiento y de los métodos de tratamiento específicos que se utilicen. Incluso las pequeñas mejoras pueden marcar una gran diferencia en la vida diaria.
Formas de prevenir la ambliopía
No se puede prevenir la ambliopía ni otros problemas de visión que la causan, pero hay cosas que se pueden hacer para mejorar la visión y evitar efectos a largo plazo . Esto es lo que se puede hacer:
- Programe un examen de la vista: comience a hacerse exámenes de la vista con regularidad a los tres años o antes si tiene antecedentes familiares de problemas oculares. Los controles tempranos ayudan a detectar problemas antes de que provoquen ambliopía.
- Esté atento a las señales de advertencia: esté atento a síntomas como entrecerrar los ojos, inclinar la cabeza o desviar un ojo. Si nota alguno de estos síntomas, programe un examen ocular de inmediato.
- Corrija los problemas de visión de forma temprana: si no se tratan, problemas como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo pueden provocar ambliopía. Los anteojos o lentes de contacto pueden ayudar a evitar que el cerebro ignore un ojo.
- Tratar la desalineación: el estrabismo o los ojos bizcos son una causa común de ambliopía. Un oftalmólogo puede recomendar tratamientos como anteojos, parches, terapia visual o cirugía para corregir el problema.
- Tratar las cataratas o las obstrucciones: las cataratas o los párpados caídos pueden bloquear la visión en un ojo. Tratar estas afecciones de manera temprana para prevenir la aparición de ambliopía.
- Siga los consejos médicos: si su médico le prescribe anteojos, un parche u otros tratamientos, siga el plan. La constancia evitará que la afección ocular empeore.
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